Toronto fue nuestra puerta de entrada a Canadá y también la base que utilizamos para visitar uno de esos lugares que llevábamos años queriendo conocer: las Cataratas del Niágara.
En esta primera etapa del viaje queríamos comprobar hasta qué punto era posible moverse sin coche, alojarnos fuera del centro y visitar Niagara Falls por nuestra cuenta sin contratar una excursión organizada. Y sí: se puede hacer perfectamente.
En esta guía os contamos nuestra experiencia real viajando en septiembre de 2026: dónde nos alojamos, cómo utilizamos el transporte público de Toronto, qué hicimos en la ciudad, cómo llegamos hasta las Cataratas del Niágara, cuánto nos costó el autobús, qué atracciones hicimos allí y cuáles nos parecieron realmente imprescindibles.
Para viajar a un destino como Canadá es imprescindible hacerlo con un buen seguro de viajes. En nuestro caso para estos destinos como Estados Unidos, China o Japón nosotros siempre contratamos el seguro de viajes IATI Estrella, que te incluye seguro de anulación de hasta 2000€ y hasta 350.000 euros para gastos en asistencia médica en el extranjero. También incluyen repatriación y transporte por enfermedad o fallecimiento, así como regreso anticipado si algún familiar cercano es hospitalizado o fallece durante tu viaje.
Viajar desde Madrid a Toronto
Nuestro viaje por Canadá comenzó el 11 de septiembre de 2026 con un vuelo directo de Iberia desde Madrid-Barajas (MAD) hasta Toronto Pearson (YYZ). Volamos en el IB367, con salida desde la Terminal 4S de Madrid a las 12:00 y llegada a la Terminal 3 de Toronto a las 15:00 hora local. El vuelo tuvo una duración aproximada de 8 horas.
Pagamos 740 € por los vuelos con Iberia. Una de las grandes ventajas de comenzar la ruta en Toronto es precisamente poder volar directamente desde Madrid: evitamos escalas y, gracias a la diferencia horaria, aterrizamos en Canadá a media tarde del mismo día, por lo que todavía pudimos aprovechar parte de nuestra primera jornada.
Iberia comenzó a operar la ruta directa Madrid–Toronto en junio de 2026, por lo que nosotros viajamos apenas unos meses después de su inauguración. La compañía opera esta conexión con el Airbus A321XLR, un avión de pasillo único diseñado para rutas de largo radio y que permite realizar directamente vuelos transatlánticos como éste.
Del aeropuerto de Toronto a nuestro alojamiento en transporte público
Una vez aterrizamos en Toronto Pearson, decidimos hacer también el traslado hasta nuestro alojamiento utilizando transporte público en lugar de taxi o Uber.
Tomamos el UP Express desde Pearson hasta Bloor, caminamos desde allí hasta la estación Dundas West y utilizamos la línea 2 del metro de Toronto hasta Bathurst. Finalmente enlazamos con el autobús 7 Bathurst, que nos dejó muy cerca de nuestro alojamiento.
Durante las noches del 11 y 12 de septiembre nos alojamos mediante HomeExchange en una vivienda de la zona de Bathurst, al norte de Downtown Toronto. Elegir una zona residencial nos permitió comprobar cómo es alojarse fuera del centro y desplazarse como un residente utilizando la red de transporte público.
Nuestro alojamiento en Toronto: HomeExchange fuera del centro
Durante nuestra estancia en Toronto utilizamos HomeExchange, algo que nos permitió reducir muchísimo uno de los gastos más importantes de cualquier viaje a Canadá: el alojamiento.
Nuestra casa estaba en una zona residencial al norte del centro de Toronto. Esto significaba que no podíamos salir andando directamente a las principales atracciones turísticas, pero a cambio vivimos una experiencia bastante más parecida a la de un residente de la ciudad.
Y, sobre todo, comprobamos que no es imprescindible alojarse en Downtown Toronto si se tiene una buena conexión con el transporte público. En nuestro caso teníamos a 7 minutos caminando la lína de metro para llegar directamente al centro.
Una de las cosas que más nos gustó del transporte público de Toronto es que puedes pagar directamente con una tarjeta bancaria contactless o con el móvil, sin necesidad de comprar obligatoriamente una tarjeta PRESTO para una estancia turística corta.
Además, dentro del sistema TTC hay una ventana de transbordo de dos horas desde el primer pago, por lo que durante ese periodo se pueden combinar metro, autobús y tranvía sin pagar cada vehículo como un nuevo viaje, siempre que se utilice el mismo método de pago. Es importante recordar que en los autobuses de TTC se valida al subir, pero no hay que volver a pasar la tarjeta al bajar.
La información y tarifas vigentes pueden consultarse siempre en TTC, la web oficial del transporte público de Toronto.
Primer contacto con Downtown Toronto
Una de las mejores cosas de Toronto es que el centro se presta muchísimo a recorrerlo andando. Durante nuestra primera toma de contacto nos movimos por la zona de CN Tower, Rogers Centre y Roundhouse Park, continuando después hacia el waterfront.
La CN Tower es inevitable. Con sus 553,3 metros, fue durante décadas la estructura independiente más alta del mundo y continúa siendo el gran símbolo visual de Toronto. Pero una de las cosas que recomendamos es no limitarse a llegar, fotografiar la torre y marcharse.
Justo al lado se encuentra el Rogers Centre, el enorme estadio de los Toronto Blue Jays, y Roundhouse Park, donde se conserva parte del patrimonio ferroviario de la ciudad. Desde aquí resulta muy fácil continuar andando hacia Queens Quay y el paseo del lago Ontario.
Es precisamente ahí donde empezamos a ser conscientes de las dimensiones del lago Ontario: aunque sabemos que estamos ante un lago, visualmente en muchos puntos parece estar uno frente al mar.
Dónde comimos en Toronto: The Loose Moose
Para cenar elegimos The Loose Moose, en Front Street, muy cerca de algunas de las principales atracciones del Downtown. Es el típico pub norteamericano informal que nos apetecía encontrar en nuestro primer día: hamburguesas, cerveza, comida contundente y muchísimo ambiente.
Después de cenar continuamos paseando por el entorno de la CN Tower, Rogers Centre, Roundhouse Park y posteriormente por el waterfront y Queens Quay antes de regresar a nuestro alojamiento. Fue una buena forma de aprovechar la primera noche sin plantearnos una visita demasiado exigente después del viaje.
Excursión a las Cataratas del Niágara desde Toronto por libre
Esta era una de las grandes preguntas antes del viaje: ¿Merece la pena contratar una excursión organizada desde Toronto para visitar Niagara Falls?
Después de hacerlo por nuestra cuenta, nosotros no la consideramos imprescindible. Organizamos toda la excursión independientemente y utilizamos FlixBus para desplazarnos entre Toronto y Niagara Falls.
Nuestro viaje fue el sábado 12 de septiembre de 2026. Salimos a las 08:00 de Toronto Union Station Bus Terminal, situada en 81 Bay Street, y llegamos a Niagara Falls Rapidsview a las 10:00. El trayecto real fue, por tanto, de aproximadamente dos horas.
Para regresar escogimos deliberadamente uno de los últimos autobuses del día: salida de Rapidsview a las 22:00 y llegada prevista a Toronto a las 00:10 del día siguiente.
Esto fue una decisión importantísima porque nos permitió disfrutar también de las Cataratas del Niágara iluminadas por la noche.
Cuánto nos costó ir de Toronto a Niagara Falls
Nuestros billetes documentados tuvieron estos precios:
Ida: 14,99 CAD por persona.
Vuelta: 11,49 CAD por persona.
A la reserva se añadió una comisión de servicio de 3,99 CAD.
Los precios de FlixBus son dinámicos, por lo que no deben tomarse estas cantidades como una tarifa fija. Nuestra recomendación es reservar con antelación y comparar diferentes horarios.
Se pueden consultar las conexiones actuales en FlixBus Canadá. Nuestro autobús no nos dejó directamente frente a Horseshoe Falls, sino en la terminal Rapidsview, en 4555 Upper Rapids Road. Sin embargo, nuestro billete incluía el traslado en WEGO entre Rapidsview y Table Rock simplemente mostrando el billete de FlixBus. Esto nos dejó prácticamente delante de las cataratas.
WEGO: cómo moverse por Niagara Falls sin coche
WEGO es el sistema de autobuses turísticos de Niagara Falls y resulta especialmente útil porque las diferentes atracciones están mucho más separadas de lo que puede parecer cuando uno prepara el viaje mirando un mapa.
Una vez en Table Rock pudimos organizar el día combinando desplazamientos a pie con WEGO, algo especialmente útil para atracciones alejadas como White Water Walk. La información actualizada sobre líneas, pases y horarios puede consultarse en WEGO Niagara Falls.
Journey Behind the Falls: bajar detrás de la catarata
Una de las experiencias que llevábamos reservadas era Journey Behind the Falls. Nuestra reserva era para las 12:00. La experiencia permite descender aproximadamente 38 metros hasta una red de túneles excavados en la roca detrás de Horseshoe Falls.
Parte del recorrido conduce hasta unos portales situados literalmente detrás de la cortina de agua. No esperéis una ventana desde la que contemplar perfectamente la catarata: lo impresionante es precisamente escuchar y sentir la cantidad de agua cayendo delante de vosotros. Pero para nosotros lo mejor está en el Lower Observation Deck, una plataforma exterior situada junto a Horseshoe Falls. Ahí se entiende muchísimo mejor la potencia del agua.
Los precios pueden cambiar por temporada, por lo que recomendamos comprobar la tarifa vigente directamente en Niagara Parks – Journey Behind the Falls.
White Water Walk: la experiencia que nosotros NO repetiríamos
White Water Walk permite descender mediante ascensor hasta el Niagara Gorge y caminar por una pasarela situada junto a algunos de los rápidos del río Niagara. El lugar es bonito y resulta impresionante observar la fuerza del agua. Pero para nosotros, comparándolo con todo lo que ofrece Niagara Falls, fue probablemente la experiencia más prescindible del día.
Personalmente me pareció bastante orientada al turista para lo que finalmente ofrece. Esto no significa que sea una mala atracción: alguien interesado especialmente en geología, en el Niagara Gorge o en ver los rápidos muy de cerca puede disfrutarla mucho. Pero si tenéis solamente un día y debéis escoger dónde gastar vuestro dinero, nosotros priorizaríamos claramente otras experiencias.
Podéis consultar precio y condiciones actuales en Niagara Parks – White Water Walk.
Niagara City Cruises: para nosotros, lo mejor de Niagara Falls
En Canadá la experiencia está operada por Niagara City Cruises y se denomina Voyage to the Falls. Los barcos salen desde el lado canadiense y navegan primero frente a American Falls y Bridal Veil Falls para posteriormente internarse hacia Horseshoe Falls. Y ahí cambia completamente la experiencia.
El ruido aumenta, empieza a llegar agua desde todas partes, prácticamente desaparece la visibilidad por momentos y entiendes de verdad la enorme potencia de las cataratas. Nosotros terminamos empapados. Y nos encantó.
Si solamente pudiéramos repetir una experiencia de pago en Niagara Falls, personalmente escogeríamos el barco. Los pasajeros del lado canadiense reciben el característico poncho rojo. En el lado estadounidense los barcos de Maid of the Mist utilizan tradicionalmente ponchos azules, por lo que desde los miradores es muy fácil distinguir de qué lado procede cada barco.
Podéis consultar horarios y precios actualizados directamente en Niagara City Cruises.
Consejo importantísimo: proteged las cámaras: la cantidad de agua y neblina cerca de Horseshoe Falls es mucho mayor de lo que puede parecer desde fuera.
Niagara Falls iluminadas de noche
Cuando cae la noche comienza otra de las experiencias imprescindibles: Niagara Falls Illumination. Potentes sistemas de iluminación proyectan diferentes colores sobre Horseshoe Falls, American Falls y Bridal Veil Falls. Y no se trata de una atracción con entrada. Es gratuito.
La iluminación de las cataratas tiene además muchísima historia. Ya existen registros de una iluminación especial en 1860, realizada durante la visita del Príncipe de Gales Hoy el Niagara Falls Illumination Board utiliza sistemas LED para crear diferentes combinaciones de colores y también realiza iluminaciones especiales por fechas conmemorativas y acontecimientos determinados.
Los horarios cambian según la época del año porque dependen de la puesta de sol. Conviene consultar el calendario oficial en Niagara Falls Tourism – Falls Illumination. Para nosotros, quedarnos hasta después del anochecer mereció muchísimo la pena.
Regreso de Niagara Falls a Toronto
Después de ver las cataratas iluminadas regresamos hasta Rapidsview para tomar nuestro FlixBus de las 22:00. La llegada prevista a Toronto era a las 00:10. Este horario nos permitió aprovechar prácticamente 12 horas completas en Niagara Falls, desde nuestra llegada a las 10:00 hasta la salida a las 22:00.
Si estáis preparando una excursión de un día desde Toronto, ésta sería una de nuestras principales recomendaciones: no tengáis demasiada prisa por regresar. Niagara Falls cambia muchísimo entre el día, el atardecer y la noche.
Después de nuestra experiencia, creemos que un día completo es suficiente para una primera visita si vuestro objetivo principal son las cataratas. Eso nos permitió disfrutar de Horseshoe Falls, Journey Behind the Falls, White Water Walk, Niagara City Cruises, pasear por la zona, comer/cenar tranquilamente, contemplar el atardecer y terminar viendo las cataratas iluminadas.
Dormir una noche allí permitiría viajar con todavía más calma, pero no consideramos imprescindible pasar una noche en Niagara Falls si ya estáis alojados en Toronto y tenéis buenos horarios de transporte.
¿Excursión organizada o Niagara Falls por libre?
Nosotros escogeríamos nuevamente hacerlo por libre. La combinación de FlixBus + WEGO funcionó muy bien y nos dio algo que para nosotros tiene muchísimo valor: libertad de horarios.
No dependíamos de cuándo quisiera marcharse un grupo ni teníamos que dedicar tiempo a paradas que no nos interesasen. Además, pudimos permanecer hasta las 22:00 y ver las cataratas iluminadas.
Una excursión organizada puede ser cómoda para alguien que no quiera preocuparse absolutamente de nada, pero organizar Niagara Falls independientemente desde Toronto no nos pareció complicado.
De Toronto a Calgary: ponemos rumbo a las Montañas Rocosas
Después de regresar de Niagara Falls tocaba descansar porque al día siguiente cambiábamos completamente de escenario. A primera hora hicimos el check-out de nuestro HomeExchange y repetimos prácticamente a la inversa el recorrido que habíamos utilizado al llegar. Utilizamos el transporte público hasta Dundas West/Bloor y desde allí tomamos el UP Express directamente hasta la Terminal 3 de Toronto Pearson. El traslado completo nos costó aproximadamente 9 CAD (unos 6 €) por persona.
A las 12:00 despegamos de Toronto con WestJet y destino Calgary (YYC). El vuelo tenía una duración programada de 4 horas y 20 minutos, aunque debido al cambio horario aterrizamos en Calgary a las 14:20 hora local.
Los vuelos Toronto–Calgary nos costaron 658 CAD en total para dos personas e incluían equipaje de mano, bolso personal y una maleta facturada de hasta 23 kg.

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